Un análisis de Rafael Quintanar
Como toda actividad que genera competencia, se maneja con información, destreza, habilidad, de manera matemática, analítica, con factores de coyunturas y circunstancias que pueden generar una variación en el resultado, de la misma forma se viven los procesos electorales.
Y aunque no parezca o muchas personas vean la práctica política como algo muy simple, por el contrario, la política hace uso de ciencias que le permiten conocer la variación, posibilidad o factor de un triunfo o derrota en un proceso electoral.
La política analiza la sociología, la historia, la naturaleza y por supuesto las matemáticas, y es por eso que siempre estamos poniendo en la mesa la gran importancia de tener una estructura organizada, capacitada, formada y movilizada.
Proceso y fortaleza de un partido político con visión a corto, mediano y largo plazo que le dará por resultado la aplicación de su visión ideológica basada en una formación de cuadros propios, activos con una postura congruente y consecuente.
En la actualidad MORENA es un partido que arrasa con una gran solidez electoral, pero está en proceso de estructuración, formación y capacitacion ideológica lo cual garantizará la continuidad en la transformación social y política del país.
Contando con una fortaleza inédita en la historia de México gobernando por primera vez una mujer y con un nivel de aceptación del 85%.
Lo que deja claro que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo está construyendo una gran alianza sin chantajes con la sociedad escuchando, atendiendo y resolviendo de la mano de la gente.
Lo que se manifestará en la urnas sin lugar a dudas por qué la presidenta está forzando en el ejercicio de su gobierno y por medio del partido MORENA se terminen con las decisiones que tanto han lastimado al pueblo.
En contraparte podemos evaluar a otros partidos con mucha mayor antigüedad que continúan como en un principio, simplemente con un registro partidario, un discurso ensayado, apostando a la coyuntura política y compaginada con el marketing electoral; lo que te puede dar como resultado la suerte como si hecharas un volado.
Por eso, muchos de estos partidos, jugando siempre al chantaje, a la extorsión, buscaban consolidar su coalición con el partido mejor posicionado, ganando en la mesa lo que no pueden ganar en la urna.
Es el caso del Partido del Trabajo (PT) siempre en una conducta chantajista amagaba con romper su alianza, por lo que vemos de manera positiva la decisión que han tomado de ir solos en la elección a celebrarse próximamente en el Estado de Veracruz.
Y esa práctica de chantaje la ponen en marcha después de conocer las iniciativas presentadas por la presidenta:
No reelección
No nepotismo y eliminar las pluris lo que era siempre el premio del PT simplemente por ir aliados.
Al punto que su máximo activo con el que contaba el PT el presidente del senado Gerardo Fernández Noroña se les fue dejándolos en condiciones muy cuesta arriba.
Y por supuesto, esperamos que suceda lo mismo en el proceso electoral 2027, en Quintana Roo.
Pero no todo es malo en esta decisión que toma el Partido del Trabajo, toda vez que ahora si podrá avocarse a tratar de construir una estructura territorial, a su vez poder respetar a su militancia, dando paso a las candidaturas, a la dirección del partido, en la toma de decisiones, dejar de ser un partido electorero, salir de su zona de confort que llevaba agarrado de Morena y por fin dejar de traicionar la confianza de muchos dirigentes sociales, sindicales y políticos que trabajaban en los procesos para obtener algún espacio de participación y que después era entregada como siempre, a quien designa su dirección nacional, simulando divisiones entre su delegado nacional y dirigentes locales; sin respeto alguno al trabajo, a la palabra empeñada en las negociaciones y mucho menos a la militancia de ese partido.
Por lo que aplica el refrán: “hay sumas que restan y restas que suman” como resultado y traducido al proceso electoral, podemos decir que electoralmente van a perder sus candidaturas, pero van a ganar la confianza y credibilidad dentro de su militancia que les permitirá poder ir a un próximo proceso electoral en mejores condiciones.