• Quintana Roo es de los estados con más niveles de pobreza, rezago educativo y con carencias en acceso a la salud, de acuerdo con una revisión a las cifras del Consejo Nacional de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Ciudad de México, 21 de mayo.-Los gobernadores de Durango, Tamaulipas, Aguascalientes, Hidalgo, Oaxaca y Quintana Roo heredarán a los mandatarios entrantes estados con más niveles de pobreza, rezago educativo y con carencias en acceso a la salud, de acuerdo con una a las cifras del Consejo Nacional de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Para los especialistas y organizaciones como Acción Ciudadana Frente a la Pobreza y el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), que analizan los temas de las carencias sociales en México, una de las razones por las que estas seis entidades incrementaron sus niveles de pobreza, rezago educativo y salud se debe a la falta de inversión en estas áreas.

Por ejemplo, en materia de salud estos seis estados podrían haber realizado cofinanciamientos para no depender de la Federación y obtener ingresos adicionales propios que se etiquetaran en este rubro para reducir así el número de población sin acceso a estos servicios, pero no lo hicieron y los resultados se observan en la siguiente tabla.

“Para analizar el tema del acceso a los servicios de salud en los estados se debe tomar en cuenta el gasto de bolsillo, que es un gasto que hacen las familias en el momento que tienen alguna necesidad de salud, y es uno de los indicadores que más preocupa porque se asocia a un gobierno que invierte poco en esta materia”, dijo en entrevista la doctora Judith Senyacen Méndez, directora adjunta de investigación en el CIEP.

De acuerdo con los datos del CIEP, en el estado de Oaxaca cerca del 80 por ciento de su población depende de los servicios del sistema de salud estatal, es decir, no cuentan con seguridad social y esto genera que los ciudadanos gasten de su bolsillo para atender sus enfermedades. No así en Aguascalientes, donde sólo el 42 por ciento de la población depende de los servicios del gobierno.

En materia de educación ocurre lo mismo, ya que las cifras del Coneval señalan un rezago en cada una de las seis entidades. No obstante, al revisar los datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que también contempla el número de matrícula de estudiantes en Educación Básica y el número de alumnos que concluyeron una licenciatura, los seis estados muestran números diferentes.

Por ejemplo, de los seis estados que irán a elección, sólo Aguascalientes y Quintana Roo aumentaron su matrícula en la cobertura de Educación Básica, en las demás entidades se redujo. La caída más pronunciada es en Oaxaca, tenía una cobertura del 81.7 por ciento en educación básica en 2016 y bajó al 73.8 por ciento en 2022.

“En cuanto a los grados educativos que tiene cada estado, nuevamente Oaxaca aparece con rezago, pero algo interesante es que a pesar de que en esta entidad se aumentaron los recursos en educación, esto no se tradujo en una eficiencia en su nivel educativo”, dijo en entrevista la doctora Alejandra Llanos Guerrero, investigadora en temas de educación del CIEP.

En cuanto a la pobreza, los datos del Coneval arrojan que de las seis entidades donde habrá elección el próximo 5 de junio, sólo Oaxaca redujo su nivel de pobreza en un 9.74 por ciento. Sin embargo, en las otras carencias sociales, como rezago educativo y acceso a los servicios de salud, incrementó sus porcentajes como los otros estados.

Para Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana frente a la Pobreza, las dos variables del Coneval que explican los altos niveles de pobreza en las entidades son: el ingreso insuficiente y la falta de seguridad social.

“En México no tenemos políticas estatales serias frente a la pobreza, en general el enfoque nacional siempre tiende hacia los programas sociales, cuando la raíz de la pobreza es desde el mundo del trabajo, los trabajos son fábricas de pobreza”, explicó.

En general los estados han aumentado sus carencias sociales entre el 6 y hasta el 139 por ciento.

CON INFORMACIÓN DE Por Guadalupe Fuentes López/SIN EMBARGO