“La última palabra”

Por: Jorge A. Martínez Lugo

En México, los trabajadores del turismo mejor pagados tienen ingresos mensuales entre 8 mil 400 y 10 mil pesos, mientras que en España las mismas empresas pagan 60 mil pesos: 600% más. Los trabajadores turísticos de México son los peor pagados del mundo.

En el marco del Día Mundial del Turismo, que se celebró el 27 de septiembre, el INEGI publicó los salarios de los trabajadores de base del sector turístico en los estados, figurando los de Quintana Roo como los que más ganan en México, con ingresos de entre 101 mil y 120 mil pesos anuales.

En los demás estados ganan menos. En Yucatán, por ejemplo, sus ingresos están entre 70 mil y 79 mil pesos anuales.

En España un trabajador del turismo, también de base, gana 10.1 euros la hora, lo que representa 60 mil pesos mensuales.

En el nivel de directores y gerentes, los salarios oscilan entre 29.1 euros la hora, lo cual se traduce en salarios mensuales de 174 mil pesos. INEGI no informa los salarios en este nivel en México, pero seguramente ni siquiera se acercan a la cifra de España.

Así de brutal es el dato duro. Las cifras españolas son del “Estudio sobre el empleo en el sector turístico español” elaborado por el organismo Exceltur, con datos de 2018.

TURISMO EN MÉXICO, DEPREDADOR Y EMPOBRECEDOR.

El modelo económico del turismo se ha agotado. Hoy en día es una de las industrias más extractivas de capital al extranjero, más evasiva de impuestos y la que peor paga a sus trabajadores. Genera regiones de pobreza y miseria, en torno a polos turísticos de primer mundo.

Cancún es un ejemplo mundial de crecimiento desequilibrado, de precarización laboral y de alto impacto ambiental. Es la otra cara de la moneda; el lado oscuro de la luna. Una vergüenza que se oculta.

Hay una extrema complacencia con las mega empresas turísticas, que son las mismas que en Quintana Roo pagan 600% menos salarios que en España. Me refiero a los consorcios españoles y estadounidenses que operan el 90% del turismo en Quintana Roo.

Barceló, Meliá, Catalonia, Riu, Oasis, Iberostar, entre otras, son las mismas empresas que en España pagan 60 mil pesos mensuales y en México como máximo 10 mil, al mismo tipo de trabajador. Con los tiempos compartidos, hasta las propinas les han quitado a los trabajadores, además, los emplean por outsourcing, lo cual no se les permite en España.

De esto no hablan los gobernadores de Quintana Roo. Es mucho pedir que tengan mente de estadista, para cuestionar lo que está pasando con la principal actividad económica. Durante la pandemia covid, el gobernador se vio más preocupado por los hoteleros que por los trabajadores. Ni intentó un plan para mitigar despidos masivos.

La 4T tampoco incluyó este tema en su agenda de transformación. Es un asunto de extrema urgencia, al que tendrán que dar la cara, quienes andan buscando gobernar Quintana Roo; una gallina de huevos de oro que agoniza. Estimado lector, usted tiene la última palabra. Chetumal, 290921.